lunes, 11 de abril de 2016




República Bolivariana de Venezuela
Ministerio del Poder Popular para la Educación Superior
Universidad Latinoamericana y del Caribe









ENSAYO INVESTIGACION CUALITATIVA CORRIENTES EPITEMIOLOGICAS DE MORIN








Por: Zulay Quiroz

Facilitador:
 Dr. Salcedo Yordis.














Introducción
El universo general es ante todo un mundo de sobresalientes y sentidos, la contexto imparcial presenta al dominado humano vivencias que se van internalizando y van instituyendo una realidad subjetiva que es diferente en cada uno de nosotros, eso es lo que nos hace humanos, la posibilidad de ser disímiles a otros, la evento de ser sí mismos, puesto que las objetivaciones de la vida real son también desiguales.
Es un hecho, esas circunstancias equitativas que ha establecido el universo subjetivo de cada uno, es manifestada después en una externalización que se ilustra a la hora de encontrarse la ambiente. O sea, que de acuerdo a la subjetividad es la forma de abordar las realidades del mundo que nos circunda  el problema de la naturaleza humana desde la perspectiva antropológica diría que el signo es una categoría de la especie, entre tanto el símbolo es una categoría exclusivamente humana que implica la teoría aristotélica del sujeto racional, la cual no es otra cosa que la forma como el hombre reacciona y se relaciona con respecto a la realidad.
·         En todo caso, señala Mursia N., (2002)…. “si fuese posible sintetizar, diría que la complejidad de la naturaleza humana no se puede reducir a estudios que pretendan la universalización de comportamientos, que busquen comprobaciones empíricas, o que se fundamenten en la deducción como único criterio de explicación científica”….[Documento en línea]
·         Fayerabenh va más allá, diciendo que como no hay el método,  cada quien puede usar el que quiera, ninguna teoría es comparable con otra ya que cada una es tan verdadera como la otra.
·         Por su parte Feyerabenh, En su obra, “Contra el método” (1975)  hace una crítica de la lógica del método científico racionalista, apoyada en un estudio detallado de episodios claves de la historia de la ciencia. Concluye que la investigación histórica contradice que haya un método con principios inalterables, que no existe una regla que no se haya roto, lo que indica que la infracción no es accidental sino necesaria para el avance de la ciencia. Feyerabend denuncia que, a pesar de ello, hay un esfuerzo continuo para encerrar el proceso científico dentro de los límites del racionalismo, de manera que un especialista acaba siendo una persona sometida voluntariamente a una serie de restricciones en su manera de pensar, de actuar e incluso de expresarse. La educación científica se concibe hoy como una simplificación de la racionalidad que se consigue mediante la habitual simplificación de las personas que participan en la ciencia.
·         Según Habermas admite esta libertad del lenguaje y elabora su teoría filosófica a partir de lo que él llama los universales del habla: aquellos supuestos que debe considerar cualquier hablante antes de emitir palabra, porque son “mandatos” del lenguaje. Estos supuestos son ciertos en cualquier lengua, por tanto universales. Un hablante no puede dejar de pretender, si es que quiere comunicarse.

Por otro parte la  investigación evaluativa. Estos últimos procedimientos, se han acreditado en dogmatismos generales,  no así en ciencias naturales ya que se está trazando una orientación con varias metodologías, varios criterios.
Al presente, la escuela de Frankfurt se ampara a la teoría corriente, pero implanta la Lógica y la doctrina Histórica. Esta instituto retoma la fenomenología de Husserl (intuición, esencia), el historicismo de Hegel (todo conocimiento es conocimiento histórico), la hermenéutica de Dilthey, el existencialismo de Heidegger. A partir de este entramado multiconceptual, este perspectiva exterioriza suplantar la concepción analítica del racionalismo por la interpretación hermenéutica y por la razón dialéctica, reemplaza concepto idealista  de dilucidación, por el la perspicacia. Como juicio de validación del discernimiento reemplaza el concepto de compromiso empírica por el de consenso intersubjetivo, finalmente, como función humana, propone las doctrinas de responsabilidad y metamorfosis social en lugar de las diferentes aspiraciones librepensadoras, en resumen, impugna el lenguaje lógico matemático, prefiere métodos no constituidos, incluye la práctica del científico en el acumulado de las fuentes de los antecedentes investigativos, requiere al juicio de personas típicamente relacionadas con los conocimientos bajo tesis. Como calificativo referencial, todas las tipologías convocadas bajo estos perfiles suelen ser nivelados con la dicción investigación cualitativa. De allí que Leal (2005) señala:
El paradigma cualitativo es hermenéutico, holístico, científica, erudito, étnico, se basa en la fe y transferibilidad, su validez es más interna que externa, a desacuerdo del paradigma cuantitativo que busca la difusión de los descubrimientos; éste se sumerge en soliviantar la innovación local y sus descubrimientos solo son transferibles en contextos o escenarios semejantes…..El Científico despliega concepciones, exégesis y visiones dividiendo de los reseñas. Trata de comprender a las personas dentro del marco de la noticia de ellas mismas, de la condición que es fundamental percatarse en el ambiente tal como otros la perciben.
De igual manera es de cavilar entonces, y desde estas configuraciones, que la investigación es dogmatismos sociales y en específico, la investigación es “las ciencias de la motricidad Humana”, no puede ensayar la perspicacia de los contextos sociales (tan numerosos) monopolizando un único procedimiento, como lo plantea el positivismo. Es un gran error a reflexionar que el cosmos es simplemente objetivo, y es necesidad de códigos universales para investigar declarando sus causas. Pues, las diplomacias sociales no son de paradigma causal eventualidad multirrelacional.
 Otra segmento el mismo escritor dogmatiza: “…la viña del discernimiento hay que integrar pensadores creativos, los cuales debe estar al tanto de dialogar con la fluctuación, y no como alguien que tiene extensos preparaciones sino persigue seguir anclado a las metodologías antigua
Podemos decir en este sentido se percibe lo destacado por Martínez M. (2004) .la investigación cualitativa trata de identificar básicamente, la naturaleza profunda de las realidades, su estructura dinámica, aquella que da razón plena de su comportamiento y manifestaciones….De allí que la cualitativo (que es el todo integrado) no se opone de ninguna forma a lo cuantitativo (que es solamente un aspecto), sino que lo implica e integra, especialmente donde sea importante.
Es de  reflexionar, que las sucesos están tratadas, para el despliegue de un gran corriente que redima la auténtica naturaleza de nuestro agro,  es la corporeidad en todas sus expresiones, mediante la alineación de investigaciones que ensayen su juicio antes que su elucidación.
Por lo que diremos que el escudriñamiento pedagógica ha sido inquietado por la dificultad de la fundamentación de la cognición, lo que ha traído logros a la administración de varias metodologías y una carrera inmóvil de asunto, discusión y de investigación epistémico que hace el contexto más equivocado y desconcertante, ya que no se confina a la preparación de los reseñas, sino a la analogía entre la suposición y la experiencia. Es el objetivo de este examen fue revelar las directrices de los paradigmas investigativos asumidos en las creaciones de los doctorados de educación tres universidades venezolanas. Esta monografía es constructivista, fundado en la fenomenología. El medio se realizó en tres ciclos: lectura preliminar del material, reflexión e comentarios. Del exámenes se desprende una incongruencia entre el
También podemos traer al contesto el conocimiento creado a través de los procesos investigativos, aplicados y utilizados en los distintos campos del saber, se ha constituido en el principal capital de la sociedad y ha adquirido un significativo valor económico que se justifica como el producto más valioso en la actualidad, convirtiendo a la educación en el principal instrumento para la transformación y modernización de la sociedad.
Desde este contexto, son las universidades las que están citadas a promover discernimiento y métodos, al actuar como instituciones que impelen y potencian la investigación desde su práctica docente, para resolver problemas ininteligibles e multifacéticos, investigar el por qué de las cosas, percibir nuevos lenguajes y vincularse, consciente, con la problemática local, nacional e internacional.
 En este sentido, el juicio de enseñanza que se promueve en las instituciones educativas cambia la relación tradicional entre el sujeto y el objeto de conocimiento. La persona que aprende y que investiga entra en relación razonamiento, de diálogo, de discusión con el fenómeno que estudia, con la finalidad de comprender y explicar la realidad de una forma interactiva, crítica, reflexiva y transformadora. Este conocimiento es un proceso de construcción a través de percepciones que son interpretadas y reconstruidas a partir de signos, símbolos captados por los sentidos así como de la capacidad de imaginar, soñar,
  • En este sentido, la epistemología (teoría del conocimiento) proporciona una serie de principios y posturas filosóficas, a partir de las cuales un investigador explicita su concepción de ciencia y de conocimiento como lo manifiesta Morin (2000) al definirla como una selección de los conceptos maestros que están integradas en el discurso o en la teoría (p. 29) que instaura relaciones, nexos, entre los métodos a utilizar por el investigador para abordar la realidad. Estos nexos implican la articulación de las teorías, supuestos epistemológicos, métodos y técnicas que proveen un orden de relaciones, conexiones y coherencia en el discurso.
Argumenta que el concepto de paradigma ofrece modelos de investigación y que este concepto no es reciente, sino que fue utilizado por Platón en varios sentidos como muestra, ejemplo, modelo, este último más acorde con la representación de la realidad y que esta representación expresada como modelo impulsa a seguirlo. Precisa, que la elección que se haga en cuanto a un modelo epistemológico determina el tipo de problema que se desea explorar y las técnicas e instrumentos que el investigador utilizará para dar respuestas a sus interrogantes.
  • Rivera (2003), en el estudio titulado Posturas epistémicas de los docentes frente a la evaluación del aprendizaje, plantea que los docentes a pesar de haber recibido cursos de capacitación acerca de la forma de la evaluación cualitativa, éstos no logran separarse de la práctica de la evaluación que los ha acompañado durante su quehacer pedagógico, demostrando incongruencia entre lo que dicen y lo que saben de los nuevos enfoques de evaluación y su práctica docente como tal.
Entre las consecuencias logradas destacó que existen pedagógicos que aprovechan una evaluación fundamentada en el paradigma positivista, ya que conciben la evaluación como sinónimo de medición de productos de aprendizajes, cuya máxima función es asignar evaluaciones al rendimiento
Estas investigaciones enfatizan la importancia que tiene el modelo epistemológico para dar basamento filosófico y metodológico a las distintas realidades estudiadas en educación.
En epítome, se puede marcar que lo universal no es aquello que se repite muchas veces, sino lo que concierne al ser en que se halla por adjetivo y obligatoriamente. La afinidad de esa particularidad depende más de la agudeza científica que del uso de metodologías.
Es de mi agrado incluir  a este gran autor EDGAR MORIN ya que él se refiere a un contesto complementario y desde allí el analiza cada paradigma del ser humano
Edgar Morín,
 Es uno de esos pocos pensadores que hacen de su vida el pensar y del pensamiento su vida, lo que hace que la vida se exprese en su pensamiento y su pensamiento sea una actividad vital, sea parte fundamental del vivir para vivir en plenitud. Por eso, en coherencia con su planteamiento del Pensamiento Complejo, en cada una de sus obras hace apuntes autobiográficos, que sirven como principio hermenéutico para interpretar su obra. Del caminar moriniano se desprende:
En El Paradigma Perdido, Ensayo de Bioantropología, escrito elaborado entre 1970 y 1972, afirma que este libro es un volver a un punto de partida que ya él había explorado en textos como “El hombre y la muerte”, escrito entre 1948 y 1950, así como en  "La vida del sujeto" de 1962, obra en la cual inicia un intento de antropocosmología, y exploración de la vida interior del sujeto humano con las clásicas preguntas ¿Qué somos? ¿Qué es el hombre en el mundo?” Obra que lo llevará, en esa oportunidad, a constatar las carencias que por entonces tenía para emprender y coronar satisfactoriamente la empresa.
El Paradigma Perdido, se puede considerar como una introducción al pensamiento complejo o también, como una introducción al método, es más, allí hace el anuncio de esa obra y anota un elemento muy importante para la posterior interpretación crítica de este texto y de su pensamiento, y es que este libro surge de un encuentro consagrado a la unidad del hombre realizado entre 1971 y 1972. 
        El Cerebro según Edgar Morín
El desorden es entendido por Morín como una situación donde el azar prevalece en lugar de una rigidez estricta, predeterminada. Este desorden, en términos de la teoría de la comunicación, se presenta como ruido y el error es una reproducción modificada, inexacta de una información recibida. A partir de esta aproximación, se encuentra que todo sistema vivo, que está sometido al desorden, al ruido, a la vez se encuentra amenazado y se alimenta del azar y es producido por él. La condición humana se manifiesta, desde su origen, en todo como compleja. Une, articula, teje en conjunto hilos diversos, antagónicos, complementarios, concurrentes, lo que le permite al ser humano poseer potencialidades radicadas en su mismo origen, que a la vez son organizadas, coherentes, previsibles, así como desorganizadas, azarosas, evenenciales, en una palabra, le permite el ajuste y el desajuste propio de la condición humana. Pero todo esto converge y está radicado en el sistema nervioso central, más específicamente en el cerebro de 1.500 cm cúbicos y de 10.000 millones de neuronas que realizan 10 a la 14 sinapsis.
El cerebro es un órgano fruto de y capaz de manejar cierto grado de desorden, de caos, de azar, de aleatoriedad, lo que lo conduce a poseer unas determinadas aptitudes y a hacer, simultáneamente, añicos los instintos. El cerebro del sapiens funciona partiendo de datos fragmentarios, vagos e inciertos y los maneja flexiblemente, en muchos sentidos, con poco rigor, el cerebro humano trabaja en, con y para el ruido, es decir, se adapta al ruido y adapta su propia estructura al ruido hasta situarlo a un nivel superior, hipercomplejo, signo delorder from noise  planteado por von Foerster, quien encuentra y concibe cómo a través y mediante el ruido se produce un nuevo orden.
La complejidad cerebral produce una verdadera hipercomplejidad, que con su poca rigidez, produce la loca y el hada de la casa, como se le ha llamado a la imaginación y que junto con el sueño, que desde ningún punto de vista es una actividad residual, producen un despertar heurístico, estocástico sin límite, fantástico, libre, una verdadera tormenta de creatividad que lleva a innovar e impulsa la evolución humana. En este fenómeno se presenta, se hace manifiesta la brecha y la apertura en donde el cerebro, por un lado, es mítico, crea y cree en la magia, racionaliza; y de otro lado, duda de esas mismas creaciones, de esos mitos, de esa racionalidad de las teorías que él mismo produce, es decir, el cerebro humano puede, por un lado, descubrir lo indecible y por otro, poner en vilo la verdad que ya tenía por cierta, lo que lo convierte en un verdadero errante que va siempre a la búsqueda de la verdad.
Pero al adentrarse más en el estudio del cerebro, en su sustrato biológico, es necesario examinar su anatomo-fisiología y allí se acude a la teoría del cerebro biúnico, triúnico y polifónico que parte del biólogo norteamericano Paul  Mc Clean, quien establece la triunidad del cerebro partiendo del paleocéfalo sede del instinto de procreación, depredación, territorialidad, el mesocéfalo campo de los afectos e instintos maternales y el neo céfalo sede de las operaciones lógicas, de la previsión del futuro.  Este cerebro es a la vez biúnico, ya que en él está el hemisferio derecho de la creación, de la imaginación y el hemisferio izquierdo de la lógica, de la razón. Pero el cerebro es también poli funcional y su misterio está en el uno en tres y no en el tres en uno. A partir de este análisis puede entenderse la demencia del sapiens, debido a la ambigüedad tanto de lo que pasa en su interior como en el exterior que percibe; así como debido al retroceso de la rigidez de su programa genético, al igual que a la inestabilidad de su sistema triúnico y por último a la debilidad de la conciencia del ser humano. Morín coincide con Lacan al afirmar que la esencia del hombre, no solamente no puede ser comprendida al margen de la locura, sino que dejaría de ser tal si no llevara en sí misma la locura como límite de su libertad.
Mediante todo lo anterior se produce la integración del ser humano, una integración de lo biológico y lo cultural, en la cual lo más biológico se convierte en lo más cultural y, se podría predicar en sentido contrario, lo más cultural se convierte en lo más biológico, lo que lleva a una integración federativa de lo biológico, lo cultural y lo espiritual, que a su vez son complementarios, concurrentes y antagónicos. El hombre es a la vez un sistema único bio-psico-socio-cultural, es, como lo ha afirmado en más de una ocasión, cien por ciento biológico y a la vez cien por ciento cultural. 
Naturaleza humana
El hombre genérico, que estudia Morín, coincide con el concepto original de Marx, expuesto en los Manuscritos Económico Filosóficos de 1844. Ya en un texto anterior Morín había afirmado: el marxismo es una antropología restringida que es preciso generalizar. Este concepto de hombre genérico coincide, por otro lado, con el concepto de naturaleza humana.
 Analiza el fenómeno de la conciencia, más específicamente la hipercomplejidad de la conciencia humana, la cual ubica Morín en la brecha que surge entre el sujeto y el objeto y entre la verdad y el error. La conciencia surge en la intersección del tejido conjunto, la urdimbre entre lo subjetivo y lo objetivo, la cordura y la locura. Como expresión de esta conciencia aparece la razón, el rito y la magia, que a su vez se presentan como la base para la expansión de la hipercomplejidad humana. Esta conciencia produce ansiedad frente al fenómeno ineludible de la muerte y la consecuente pérdida de identidad, de individualidad, del yo, lo que trae como consecuencia un animal permanente en crisis, crisis entendida como un acrecentamiento del desorden y de la incertidumbre en el seno de un sistema. Esta crisis, a su vez, puede servir en el ser humano, tanto para la regresión disolutiva, como para la afirmación de su condición, o para la superación humanizante, allí radica la fuente fundamental de los fracasos y de los triunfos; de los avances como los retrocesos así como la causa fundamental de su estado permanente de neurosis.
Esa neurosis constitutiva del ser humano tiende a ser exorcizada mediante la magia, el rito, el mito y aún la misma razón. Esta actividad produce los seres neológicos, que siendo fruto de la actividad subjetiva no dejan de reclamar su objetividad, su autonomía. Esos seres neológicos hablan, combaten, luchan, guerrean a través de los seres humanos y en sus confrontaciones sacrifican las vidas humanas. La complejidad de la conciencia humana es tal que su locura, su ubris, su desorden y su neurosis está arraigada en lo más profundo de su existencia, en su pasado, en su presente y, por lo que se puede ver, de él depende su futuro.
La naturaleza humana plantea la necesidad de unir en la idea de ser genérico al hombre razonable (sapiens) con el hombre loco(demens), el hombre productor, el hombre técnico, el hombre constructor, el hombre ansioso, el hombre egoísta, el hombre en éxtasis, el hombre que canta y baila, el hombre inestable, el hombre subjetivo, el hombre imaginario, el hombre mitológico, el hombre en crisis, el hombre neurótico, el hombre erótico, el hombre úbrico, el hombre destructor, el hombre consiente, el hombre inconsciente, el hombre mágico, el hombre racional, en un rostro de múltiples caras en el que homínido se transforma definitivamente en hombre. Esta idea lleva a compartir a Morín, de un lado, uno de los pensamientos de Pascal en donde se plantea la paradoja que es el hombre y por otro lado, como ya quedó dicho, la noción de hombre genérico de Marx, de ese Pascal ateo. 
El individuo
 Dentro de este proceso en torbellino es necesario resaltar la identidad individual, ya que en el ser humano hay una verdadera paradoja, que es a la vez individuo, particular, único y al mismo tiempo es parte del todo y contiene el todo, es un microcosmos que contiene el cosmos, volviendo a una idea que parte de Demócrito. En este sentido, el individuo es irreductible y es el resultado de todo un proceso en el cual es un punto de llegada y simultáneamente es un punto de salida, es un verdadero nudo gordiano.
Esta identidad individual conduce a Morín a lo vivo del sujeto, en donde se hace evidente cómo, entre los seres humanos, todo se puede compartir menos la idea, el sentimiento, el sentido del yo; pero a la vez, es necesario, para construir este sentido, la relación con el otro, que aparece inscrita en la relación del sujeto consigo mismo. Lo que quiere decir, que la relación subjetiva es inherente a la relación intersubjetiva, la relación con el otro es radical, es decir, a ésta en la raíz misma del sujeto.
Otra de las características fundamentales del individuo, del sujeto, es el sujetamiento, que se expresa en la capacidad del sujeto de hacerse objetivo, de objetivar todo, aun a sí mismo. Desde esta perspectiva, la relación entre el sujeto y el objeto, frente a la conciencia de la muerte, se presenta como la unión de la subjetivación y la objetivación absoluta. Lo anterior lleva a la identidad polimorfa que está manifiesta en la paradoja de lo masculino- femenino y de cada sujeto humano, ya que en cada sujeto humano se tiene tanto lo masculino como femenino, este fenómeno está inscrito en la composición genética, anatómica, fisiológica, psicológica, y cultural de ser humano.
En el análisis del individuo es necesario entender que existen diversas paradojas. Desde la perspectiva del philum, cada individuo humano sintetiza y hace presente a los demás seres humanos y a sus ancestros; desde la óptica del cuerpo humano, durante el transcurso de la vida de cada ser humano cambia, literalmente, en diversas ocasiones de equipo biológico; desde la perspectiva de las características psicológicas, cada edad tiene sus verdades, sus experiencias y sus secretos, de ahí que cada edad tiene su forma de expresar su personalidad, esto expresa, de otra manera, la diversidad en la unidad, la pluriidentidad en la identidad humana. De igual forma, cada persona humana tiene multiplicidades y duplicidades internas en las cuales en un mismo sujeto puede haber varios sujetos, varias personalidades, situación evidente en la psicopatología denominada trastorno de las múltiples personalidades.
La persona humana, es un ser que se manifiesta desarrollando roles de vida, vida de teatro, imitando a los otros mediante la proyección y la identificación, es decir, realizando mímesis que lo lleva a la histeria, que es el nombre ordinario de la simulación. Cada ser humano tiene un cosmos secreto en el cual se hace presente todo el cosmos, el yo es un principio unificador de esa pluralidad y multidimensionalidad que se presenta en la condición humana pero, a pesar de esto y gracias a esto, es un sujeto único e individual. 
La mente
 La mente y la conciencia es necesario evidenciar los poderes y la debilidad de la mente, y reconocer que el error es un fenómeno humano, pero a la vez, el cerebro humano es un sistema cerrado que permite al sujeto humano a abrirse al mundo, al cosmos. Todo conocimiento es una traducción, una interpretación, una reconstrucción y en el conocimiento no hay mecanismo posible para distinguir la verdad y el error, de ahí que la racionalidad se presenta como esa capacidad para criticar, verificar, controlar la objetividad y la distancia entre el sujeto humano y el mundo.
Al comparar el cerebro y el ordenador, se encuentra que del ordenador no se origina ninguna mente y el ordenador está limitado a la computación, la mente humana además de esto permite la cogitación, el pensamiento. Los ordenadores trabajan con un proceso  digital que separa lo que está unido y analógico que une lo que está separado. En el caso de la mente humana el pensamiento es uno y plural, ya que al desarrollarse progresivamente resuelve muchos problemas pero simultáneamente problematiza las soluciones encontradas y se plantea a sí mismo como problema.
El problema de la sociedad contemporánea es la súper especialización, que hace imposible el pensamiento integrador, complejo, que articula, que reúne, que junta, lo que estaba, para el pensamiento especializado, separado, disjunto. El pensamiento humano es un pensamiento doble, paradójico; por un lado, desarrolla el logos y por otro el mito. Hay siempre en el pensamiento humano una unión dialógica en la que se manifiesta la oposición de las dos formas de pensamiento, pero aquí hay una relación compleja, es decir, las dos formas de pensamiento son concurrentes y antagónicas cada una con su propia lógica y con su propia verdad. Coincide Morín con Marx quien afirmaba en 1843 que: la razón ha existido siempre, pero no siempre de forma racional, lo que lleva a concluir, que siempre, en la mente humana, habrá racionalidad, mitología y religión.
El cerebro ha producido la mente creadora que ha sido capaz de crear los medios para actuar sobre el cerebro y a su vez ha creado los medios para actuar sobre los propios genes. Pero también de ese cerebro ha emergido el alma, esa que no tiene fronteras ni fondo, que sufre dolor moral, que vive el éxtasis, la felicidad, la alegría infinita. Esa que la ciencia oficial ha exorcizado y ha sacado de su mundo. Por último, en este estudio, es necesario hacer presentes los poderes y la debilidad de la conciencia. La conciencia posee siempre dos dimensiones: es conciencia de lo externo y conciencia de sí; ella manifiesta la necesidad del sujeto de objetivarse y la necesidad del sujeto de subjetividad lo externo. La conciencia vive entre la verdad y el error, ella emerge de las interdependencias que se producen en su historia. Nacida en la historia, viviendo su historia, sometida a la historia, un golpe de viento histórico e histérico puede apagarla.  


Bibliografía.
1. Álvarez, J. (2003). Cómo hacer investigación cualitativa. Fundamentos y metodología. México: Paidós
MORIN Edgar 1993); El Método, La naturaleza de la naturaleza, Madrid, Cátedra.
MORIN, Edgar (2003) El método, la humanidad de la humanidad, la identidad humana, Madrid, Cátedra.

            Frente al idealismo más o menos tradicional, surgieron en Europa  diversas tendencias que intentaron  recuperar el rigor  del criticismo kantiano  y fundamentar un método filosófico –científico  capaz de aprender del conocimiento  desde sus aspectos subjetivo  y objetivos .La principal de estas corrientes  fue la fenomenología, creada por Husserl, cuya renovación

Conceptual  determinaría en buena medida las teorías cognoscitivas  desarrolladas posteriormente.

HUSSERL: Vida y Obra.

            El filósofo alemán Edmund Husserl  (1858-1938), que ejercería la docencia en diversas universidades  europeas, comenzó su trayectoria intelectual  desde una perspectiva  estrictamente logicista .Pronto sin embargo, bajo la influencia de Frank Brentano, se entregó a la labor de desarrollar  una teoría del conocimiento  centrada en dos aspectos :refutar, por un lado las interpretaciones psicologistas  estrictas que reducían  la estructura lógica del proceso  intelectivo  a un mero reflejo de la cerebral ,y, por otra parte  investigar las leyes  que nos permiten captar  un concepto e interiorizarlo  sin que este pierda  por ello su validez objetiva  a priori .
Las investigaciones lógicas abordaran  este problema mediante  la reducción fenomenológica, que  a través del análisis  de la intervención del entendimiento  en  el conocimiento  experiencial, pretende definir  el campo de actuación  de la conciencia interior, despojándola  de los elementos naturalistas, y acceder  de esta forma a la noiésis ,es decir,  al conocimiento eidético de la realidad, de las esencias reales ocultas tras los hechos .

            Este método o epojé ,  supone en la práctica  una descripción de la génesis  del concepto, que nos permitirá  diferenciar los respectivos  cometidos de los elementos  objetivos y subjetivos  del conocimiento  y proporcionara, además, las bases para una estructuración  de las ciencias .   
     
            Posteriormente, en sus obras  como Ideas Relativas  a una fenomenología pura,  la lógica trascendental, la inacabada  la crisis de las ciencias europeas  y la fenomenología transcendental .Husserl intenta resolver  los problemas que se derivan  de su intento de afrontar ,mediante un sistema  que pretende captar unas hipotéticas  esencias reales subyacentes  a los fenómenos, campos como la historia  o las ciencias empíricas .Es el estudio de los fenómenos  tal como son experimentados, vividos  y percibidos por el hombre, el fundador de la corriente, utilizó el término Lebenswlt (mundo de vida, mundo vivido) para expresar la matriz de este mundo vivido, por su propio significado.  

La imposibilidad  de acometer con éxito  tan empresa le indujo  finalmente a inclinarse , quizás sin excesiva consciencia de ello ,a un modelo kantiano  representado por la fenomenología  transcendental ,en la que la consciencia subjetiva  adopta un papel  constitutivo  predominante sobre el objeto .De cualquier forma ,el carácter exhaustivo de su psicología y epistemología descriptiva  (plasmado  de forma práctica en la teoría  de la pluralidad de los horizontes  de la filosofia ) abriría un nuevo camino  al pensamiento de nuestros  siglo ,y su influencia  puede rastrearse  tanto en pensadores como  Heidegger y Sastre  como en las ciencias sociales .

Etapas y pasos del Método Fenomenológico:

            Etapa previa: clasificación de los presupuestos: es necesario reducir los presupuestos  básicos a un mínimo (proceso  de la epojé de Husserl) y tomar plena conciencia  de la importancia de aquellos  que no se pueden eliminar, entre los presupuestos se destacan  valores, actitudes, creencias,  presentimiento, intereses, conjeturas e hipótesis.

            Etapa descriptiva : el objetivo de esta etapa  es lograr una descripción del fenómeno de estudio  que resulte lo más completa y no  prejuiciado  posible y ,al mismo  tiempo refleje  la realidad vivida  por cada sujeto, su mundo  y su situación de manera  autentica ,ésta etapa consta de tres pasos :

a) Primer paso: elección de la técnica  o procedimientos apropiados entre los que se destacan: la observación, la entrevista, la encuesta   y el auto reportaje.
b) Segundo paso: realización y aplicación de la o las técnicas seleccionadas .aplicando las reglas positivas y negativa
c) Tercer paso: elaboración de la descripción protocolar.
          

 Posteriormente viene la etapa estructural   la cual a su vez se subdivide en siete  pasos más denominados de la siguiente manera:

Primer paso: lectura general de la descripción del protocolo.
Segundo paso: delimitación  de las unidades temáticas  naturales.
Tercer paso: determinación del tema central que domina cada unidad temática.
Cuarto paso; expresión del tema central en lenguaje científico.
Quinto paso: integración de todos los temas  centrales en una estructura  particular descriptiva.
Sexto paso: integración de todas las estructuras  particulares  en una estructura general.
Séptimo paso: entrevista final con los sujetos estudiados.

Y por último la discusión de los resultados este es el proceso de teorización  y contrastación .El paradigma fenomenológico puede ser necesitado para estudiar las siguenter realidades  la narrativa testimonial, el feminismo, grupos focales. Movimiento filosófico del siglo XX caracterizado por su pretensión de radical fidelidad a lo dado, a lo que realmente se ofrece a la experiencia, para describir los rasgos esenciales, las esencias de las distintas regiones de la realidad que en esta actitud se muestran.

 La fenomenología aspira al conocimiento estricto de los fenómenos. Esta última palabra puede inducir a error pues con frecuencia la utilizamos para referirnos a las apariencias sensibles de las cosas, apariencias que no coinciden con la supuesta realidad que debajo de ellas se encuentra.

La fenomenología no entiende así los fenómenos, pues para esta corriente filosófica los fenómenos son, simplemente, las cosas tal y como se muestran, tal y como se ofrecen a la conciencia.


El lema de este movimiento es el plegarse a las cosas mismas, el ser fiel a lo que realmente se experimenta, de ahí que propugne la intuición como instrumento funda­mental de conocimiento. La intuición es la experiencia cognoscitiva en la cual el objeto conocido se nos hace presente, se nos muestra “en persona”, experiencia opuesta al mentar o referirse a un objeto con el pensamiento meramente conceptual.

A diferencia de las corrientes empiristas, la fenomenología no limita la intuición al mundo perceptual sino que acepta varias formas de darse las cosas, varias formas de intuición: cada objetividad se muestra de distinto modo a la conciencia, en función de su propio ser o esencia: las cosas físicas se hacen presentes a nuestra conciencia de otro modo que los objetos matemáticos, las leyes lógicas, los valores estéticos, los valores éticos, o las propias vivencias. La virtud del buen fenomenólogo es su perfección en el mirar, el saber disponer adecuadamente su espíritu para captar cada tipo de realidad en lo que tiene de propia.

Junto con esta tesis, es común al movimiento fenomenológico la idea de que en el mundo hay hechos, pero también esencias. Los hechos son las realidades contingentes, las esencias las realidades necesarias; la tarea de la fenomenología es descubrir y describir las esencias y relaciones esenciales existentes en la realidad, y ello en cada uno de los ámbitos de interés del filósofo (mundo ético, estético, religioso, lógico, antropológico, psicológico,...). Cuando el fenomenólogo describe lo que ve no se preocupa por el aspecto concreto de lo que ve, intenta captar lo esencial; así, si se preocupa por estudiar la voluntad, no intenta describir los aspectos concretos presentes en un acto voluntario real sino la esencia de la voluntad y sus relaciones esenciales con otros aspectos de la subjetividad como el conocimiento o la libertad.

Esta corriente considera que además de la intuición empírica o percepción existe la intuición de las esencias o formas universales de las cosas. La intuición en la que se hace presente lo universal recibe el nombre de intuición eidética.

El tema de investigación más característico de la fenomenología es la conciencia; se entiende por conciencia el ámbito en el que se hace presente o se muestra la realidad; la realidad en la medida en que se muestra o aparece a una conciencia recibe el nombre de fenómeno.

La característica fundamental que la fenomenología encuentra en la conciencia es la intencionalidad en el lenguaje ordinario llamamos intencional a la conducta hecha mediante un acto de voluntad, a la conducta deliberada; en fenomenología la intencionalidad es una propiedad más básica: se refiere al hecho de que toda conciencia es conciencia de algo, todo acto de conciencia es siempre una relación con otra cosa, un referirse a algo.

La conciencia no se limita al conocimiento: puedo conocer un árbol, puedo percibirlo o pensar en él, pero también puedo vincularme con él mediante otros modos de conciencia: puedo desear estar a su sombra, o imaginarlo con más hojas que las que tiene, o temer que se pueda secar, y tal vez hasta lo puedo amar u odiar. La percepción, el recuerdo, la imaginación, el pensamiento, el amor, el odio, el deseo, el querer, son distintas formas de darse el vivir de la conciencia. Una importante tarea de la fenomenología es la descripción de los tipos distintos de vivencias, de sus géneros y especies, y de las relaciones esenciales que entre ellas se establecen.




Conclusiones

Este paradigma  no es un movimiento homogéneo pues se han dado distintas interpretaciones, tanto en la caracterización del auténtico método fenomenológico como en las tesis doctrinales en las que hay que concluir; las dos variantes principales son la fenomenología realista para la que los fenómenos conocidos son reales e independientes de nuestra mente, y la fenomenología trascendental, un nuevo idealismo para el cual la realidad es una consecuencia de los distintos modos de actuación de la conciencia pura o trascendental. El fundador de este movimiento es Edmund Husserl (1859-1938), y los representantes más importantes Alexander Pfänder (1870-1941), Max Scheler (1874-1928), Dietrich von Hildebrand (1890-1978), Martin Heidegger (1889-1976), Jean-Paul Sartre (1905-1980) y Maurice Merleau-Ponty (1908-1961).


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