jueves, 15 de diciembre de 2016

LA POSTMODERNIDAD Y LA EDUCACION


República Bolivariana de Venezuela
Universidad Latinoamericana del Caribe
Doctorado en Ciencias de la Educación
Maracay - Edo. Aragua






LA   POSTMODERNIDAD  Y  LA  EDUCACIÓN









Autora: Carmen Elena Hernández
CI: 4.098.423
 Dra. Aura Sofía Guevara


POSTMODERNIDAD Y EDUCACIÓN



La humanidad  atraviesa un momento histórico de gran significado para el hombre actual, la transición entre dos períodos, la modernidad y la postmodernidad. Estos cambios están  asociados a lo político, económico, social, cultural, educacional, etc.

Vivimos en una sociedad multicultural. Los medios de comunicación ofrecen una pluralidad de formas de vida, modos de pensamiento y toda clase de información. El crecimiento del conocimiento e información, los avances científicos y tecnológicos, el avance de las telecomunicaciones que permite estar conectado casi instantáneamente con otro punto del globo.

A través de la red de Internet se hacen transacciones  económicas, se adquiere información, se ofrecen productos de consumo, otros.,  todo sin salir de nuestros hogares o de la oficina. Es un cambio de comunicación inmenso comparado con otros períodos de la humanidad. Es un avance tecnológico que nos obliga a estar en permanente cambio y aprendiendo siempre algo diferente y nuevo.

Este avance tecnológico por supuesto produce cambios estructurales citados anteriormente  tanto en lo político, cultural, económico, educación y en todas las formas de comunicarnos.

Se nos plantea entonces un desafío permanente, que nos motiva a promover la creatividad, la solidaridad, la profesionalización del quehacer docente, como actor fundamental de la función educativa.

La postmodernidad nos muestra el presente como el mejor modo de vivir la realidad. Lo que cuenta es el aquí y ahora, liberándose de las ataduras y remordimientos del pasado y de las angustias y preocupaciones del futuro. La integración armónica razón-afecto ha sido el reto de la educación.

Si la educación ha de hacer más valioso al ser humano individual y socialmente, ha de alejarse de los extremos individualista y hedonista. La postmodernidad educativa se inspira en la obra de Nietzsche, propugnan desde el pensamiento, desde el impacto de la tecnología y desde la filosofía de sistemas, una nueva concepción del hombre.

La postmodernidad es pues una filosofía antihumanista y en consecuencia, individualista que en el plano de la educación se dirime en la hegemonía de la tecnología, en la importancia del saber y del conocimiento en la sociedad del futuro y en la necesidad de la innovación permanente.

La postmodernidad es una corriente de pensamiento  por tanto acepta un discurso o presentación filosófica y es al mismo tiempo la parábola que mejor define las características de la sociedad tecnológica del futuro. La postmodernidad se presenta pues ante la educación como filosofía y consecuencia de la sociedad tecnológica. De ahí que también se haya considerado que la postmodernidad es la filosofía de la sociedad tecnológica, y por tanto, la del hombre inmerso en contextos tecnológicos.

La escuela ha perdido el papel hegemónico de la educación, Hoy es posible encontrar información y conocimientos en distintos ámbitos extraescolares, los niños disponen cada día de mayor número de medios audiovisuales, teléfonos celulares, conexión a la red de internet.  Significa que la tecnología está al alcance de un amplio sector social, la familiarización digital son propios de la época y se han incorporado como fuente del conocimiento y aprendizaje.  Los docentes se han quedado atrás respecto al nuevo lenguaje surgido producto de los nuevos avances, es decir, el lenguaje audiovisual e informática, mostrando inseguridad respecto a las exigencias que muestra esta nueva forma de aprender

Por otra parte la gestión escolar también ha entrado en una profunda crisis, los criterios basados en el control, una evaluación que busca la repetición de conocimientos ya sabidos, una comunicación basada en las relaciones jerarquizadas, han perdido validez..

Una escuela que permanezca desconectada del mundo social, ajena a los cambios, desvinculada de su entorno inmediato, un docente que siga ocupando un rol jerarquizado frente a los educandos, que continúe con la repetición de lo ya conocido, es decir, una escuela que continúe en función de sí misma está condenada al fracaso, deberá por ende salir de su rol tradicional y replantear su quehacer frente a este nuevo contexto.

La nueva escuela debe responder a los requerimientos que la sociedad actual haga de ella, contextualizar los aprendizajes de los alumnos de  una manera significativa, relevantes y duraderos en el tiempo. Promoviendo la imaginación, creatividad, descubrimiento, etc.

Es importante destacar que el papel del educado es fundamental, la tecnología no podrá ocupar el lugar de éste. El docente sigue y seguirá siendo una figura importante para los educandos y para la sociedad.

La escuela debe vincularse a los productores de conocimiento e información, productores de bienes de consumo y servicios, al mundo económico, etc., generando en estos espacios comunidades educativas donde se discuta, analice, se generen nuevos aprendizajes, nuevas formas de producir. De esta forma potenciar nuevos valores de convivencia.

La educación del futuro tendrá que modificar sus contenidos, sus aportes curriculares, ya que como vimos al transformarse las condiciones del saber se transforma también el saber mismo. En consecuencia, la transmisión de contenidos educativos se asentará en la enseñanza y aprendizaje de lenguajes, es el saber que alimenta las nuevas tecnologías de la información.

La educación en la postmodernidad se asentará en la tecnología y en la innovación. Para ello se requerirá una pedagogía que poco a poco se reconvierta en una verdadera tecnología cognitiva, es decir, deberá ampliar su conocimiento en orden a como aprende el niño, para así desarrollar su capacidad intelectual, ya que innovación será innovación del conocimiento, siendo las tecnologías informáticas una fuente primordial para el logro de este conocimiento del futuro, o sea, del conocimiento virtual.

La sociedad postmoderna  es  la sociedad del saber, de la ciencia, de los sistemas, propiciado todo ello por la tecnología y por el avance de las capacidades y posibilidades intelectuales del hombre; de un hombre que no requiere ya certezas externas, sino que se basta a sí mismo para saber dónde se encuentra la verdad.

COMPLEJIDAD  Y TRASCOMPLEJIDAD


Complejidad.
Morín (1998). “ La complejidad es el tejido de eventos, acciones, interacciones, retroacciones, determinaciones, azares, que constituyen nuestro mundo fenoménico, se presenta con los rasgos de lo enredado, del desorden, la ambigüedad y la incertidumbre”

La definición de complejidad tiene que ver con un conjunto de características, formadas por muchos elementos de un todo, que se compone de partes que interactúan  y que a su vez se encuentran en contacto con su medio ambiente. De modo que el ser humano y sus relaciones están rodeados de complejidad.
La complejidad tiene que ver con la diversidad de elementos que componen una situación; un todo que se compone de partes que interactúan y que estas a su vez se encuentran en contacto con su medio ambiente.  Desde este ángulo todo es complejidad.

Transcomplejidad.
El paradigma transcomplejo es trascender en el pensamiento sin barrera disciplinaria, sin esquemas universales, sin escisiones entre lo material y lo humano, sin sustitución del dialogo por las pruebas teóricas empíricas, sin sacrificar la totalidad del mundo incluida su armonía estética.

La transcomplejidad involucra  lo lógico y lo paradójico, lo racional y lo irracional, el orden  y el desorden, la certidumbre y la incertidumbre en relaciones abiertas, de modo que implica la producción del conocimiento. Es ir más allá de lo complejo, tiene que ver con el valor.

La transcomplejidad es la suma de dos vertientes  del pensamiento moderno, es un sistema complejo en el que el problema o fenómeno es condensado como un todo, ofreciendo un crecimiento del saber, haciendo posible la confrontación de conflictos, sin dejar de considerar la complejidad de nuestro mundo cuyo fin es la producción de conocimientos por medir de la comprensión dialógica y  dialéctica de las acciones del hombre.




 PENSAMIENTO COMPLEJO
DE EDGAR MORÍN

En su  libro introducción al pensamiento complejo, Edgar Morín,  nos lleva a recorrer su mundo cognitivo, a entender la complejidad del mundo actual, empezando por nuestra propia complejidad. Dicho texto contiene aspectos del pensamiento complejo, que tiene que ver con la integración de todo aquello que pone orden, claridad y precisión en el conocimiento, eliminando con ello la ceguera que produce la simplificación del mundo real.

Aclara  en su obra que no se debe confundir complejidad con completud. Dice que la complejidad busca el conocimiento multidimensional, pero está consciente de que el pensamiento completo es imposible de lograr. Significa que nunca se llega a la verdad absoluta, al conocimiento completamente acabado, siempre hay una duda, considera que siempre estará presente la incertidumbre.

Señala Morín, que es necesario ubicar el objeto en su contexto, en su historia y que para su estudio es necesario asumir el pensamiento multidimensional. Nos invita a sensibilizarnos ante las enormes carencias de nuestro pensamiento, a tomar conciencia de la patología contemporánea del pensamiento, producto de lo que llamamos paradigma de simplificación: el paradigma reduccionista, unidimensional que mutila al pensamiento.

El termino complejo lo desarrolla Morín en esta obra, donde afirma que el mismo abarca no solo interacciones o cantidades de unidades, sino que también incluye incertidumbre, indeterminación, fenómenos aleatorios y diversidad, excluyendo parcelamiento del conocimiento. Un pensamiento complejo, de existir, no abre todas las puertas, sino que identifica dificultades que  en la medida que son despejadas y abordadas surgen nuevas y mas complejas dificultades, pero que en su momento alcanza niveles de luz, permitiendo  comprender y aprender de los cambios dinámicos del mundo ly del  mismo hombre. Dice además que para enfrentar los desafíos de la globalización es necesario volver a unir, en un pensamiento complejo las ciencias naturales con las ciencias humanas.

Morín, también establece en esta obra la diferencia entre la racionalidad y la racionalización, donde esta última no está abierta al dialogo, a la retroalimentación de un mundo en constante cambio, mientras que la racionalidad enfrenta al error, es abierta al dialogo, al cambio, a la auto-críticaDice que quedarnos en la racionalización es caer en el error de la ilusión, de que ya conocemos todo, que somos perfectos, de que somos el centro del universo, no aceptar el error y este sería nuestro grave error.

De seguir con la visión simplista, siempre buscando soluciones iguales, desde una sola perspectiva, no daremos soluciones verdaderas a nuestros problemas complejos. Solo un pensamiento complejo nos permitirá entender la complejidad de nuestros problemas para darle soluciones. En este enfoque del pensamiento complejo, Morín no deja de lado el papel que deben de jugar las universidades, las cuales no deben conformarse con ser solo transmisoras de conocimientos, sino que deben ir más allá, deben de ser creadoras del mismo.

Deben educar a jóvenes proactivos, con capacidad de tomar decisiones enfocadas en el cambio y en el aprovechamiento de la incertidumbre. Deben de formar ciudadanos conscientes de sus derechos y deberes, la educación debe contribuir a la autoformación de la persona crítica y autocrítica, de la formación del ciudadano planetario. Deja  claro que la complejidad no es una receta para conocer lo inesperado. Pero nos vuelve prudentes, atentos, no nos deja dormirnos en la mecánica aparente y en la trivialidad aparente de los determinismos. Nos permite hacer frente a los constantes cambios de nuestro mundo.


ANÁLISIS DE
LA CABEZA BIEN PUESTA.
EDGAR MORÍN.

Edgar Morín, cada vez más convencido de la necesidad de una reforma del pensamiento y por lo tanto de una reforma de la enseñanza, aprovecho muchas oportunidades para pensar en el tema. En su largo recorrido durante 10 años, había pensado en un “manual para escolares, docentes y ciudadanos, luego en sus discursos a los que era invitado en Universidades extranjeras, incluía sus ideas aún en formación.

Quiso partir de las finalidades y mostrar como la enseñanza primaria, secundaria y superior podían  servir a estas finalidades, lo cual era la reforma del pensamiento y de las instituciones. El libro de Edgar Morín, está dedicado a la educación y a la enseñanza. Términos que se solapan pero se diferencian.

La “educación” es la puesta en práctica para asegurar la formación y el desarrollo del ser humano. La “enseñanza” arte o acción de transmitir a un alumno conocimientos de manera que los comprenda y los asimile, es solo cognitivo. Se refirió  a esos dos términos, “enseñanza” y “educación”, cuya misión no es transmitir, sino una cultura que permita comprender nuestra condición y ayudarnos a vivir.

Los Desafíos.
Consideró Morín, que exista una falta de adecuación cada vez más amplia y profunda entre los saberes disociados, parcelados, compartimentados entre disciplinas, además de realidades o problemas cada vez más pluridisciplinarios, transversales, multidimensionados, transnacionales, globales y planetarios. La hiper-especialización, impide ver lo global y lo esencial, ya que los problemas esenciales nunca son fragmentarios, y los problemas globales son cada vez más esenciales, además los problemas deben plantearse en su contexto,  y estos a su vez en el contexto planetario.

El desafío de la globalidad es al mismo tiempo el desafío de la complejidad cuando no se  pueden separar  los diferentes componentes que constituyen un todo (como lo económico, político, sociológico, psicológico, lo afectivo, lo mitológico) y cuando existe en un tejido interdependiente, interactivo e interconectivo entre las partes y el todo, el todo y las partes.  Los desarrollo de nuestro siglo y de nuestra era planetaria nos enfrentan cada vez mas con los desafíos de la complejidad.

Considera que desde la escuela nos enseñan a aislar los objetos (de su entorno), a separar las disciplinas, a desunir los problemas, más que a vincularlos e integrarlos. Nos inducen a reducir lo complejo a lo  simple, a separar lo está unido, a descomponer y no a recomponer. En estas condiciones las mentes jóvenes pierden sus aptitudes naturales para contextualizar los saberes y para integrarlos en los conjuntos a los que pertenecen. El conocimiento pertinente es el que es capaz de situar toda la información en su contexto.

El  desafío cultural.
La Cultura de las humanidades integra y reflexiona sobre los conocimientos, mientras que la cultura científica separa los conocimientos produciendo teorías.

Desafío Sociológico.
El capital humano se torna importante en la sociedad, la información es la materia prima con la que elaboran los conocimientos que son sujetos  de reflexión y consulta.

Desafío Cívico.
Existe una responsabilidad de solidaridad de parte de los expertos en la integración de los conocimientos a la sociedad y a los ciudadanos que quedan relegados si no realizan estudios por si mismo.  Los medios de comunicación tienen un papel importante en la generación de la democracia cognitiva, que permita el pleno  empleo de la inteligencia.  El paradigma de organizar el conocimiento como un todo, la reforma de la enseñanza debe conducir a la  reforma del pensamiento y la reforma del pensamiento a la reforma de la enseñanza.

Capítulo 2
La idea principal es generar la aptitud  de poder plantear  y analizar problemas por un lado y por otro inclusión de los principios organizadores que permitan vincular los saberes y darles sentido.  El pensamiento complejo tiene que ver con lo indisociable donde su principal característica es que todas las partes  conforman un todo y el todos está formado por cada parte. En esta complejidad es que se necesita reformular la enseñanza en la forma de abordar el conocimiento.

Capítulo 3.
La condición humana, El ser humano biológico y cultural se integra en un saber complejo que fue evolucionando a lo largo del tiempo. No es posible fragmentar al ser humano de lo biológico y cultural en disciplinas aisladas, ya que nacieron y de desarrollan  junto a la sociedad, y los  ciudadanos son parte de un todo social cultural.

Capítulo 4.
Aprender a vivir la enseñanza tiene como objetivo transformar  el estado mental del enseñante para la adquisición de conocimientos y su posterior incorporación en la vida.  Existe una enseñanza fragmentada en las disciplinas, lo que hace dificultoso la integración de saberes como un todo.  Una manera de recurrir a la pedagogía conjunta  sería agrupar las disciplinas para llegar a una integración de las partes en un “todo cultural”, cada una de las disciplinas que abarcan parte del saber cultural se enmarcan dentro de la complejidad cultural social del hombre en sociedad.

Capítulo 5.
Enfrentar la incertidumbre (aprender a vivir) la incertidumbre en el conocimiento tiene que ver con distintos puntos de la enseñanza, desde el punto de vista cerebral se refiere a que el conocimiento es una construcción y reconstrucción de saberes.  Desde lo psíquico los conocimientos son transmitidos y subordinados a la interpretación de cada uno.  El conocimiento presente tiene que servir para enfrentar las incertidumbres futuras.

Capítulo 6.
La Educación tiene que servir para formar ciudadanos. Esto implica desarrollar la solidaridad y responsabilidad cívica dentro del contexto de la sociedad.

Capítulo 7.
Los tres niveles. 
Educación Primaria.
En este nivel de educación primaria habría que partir de interrogantes como: ¿Que es el ser humano?, ¿Qué es el mundo?,  ¿Qué es la verdad”, con ello se descubre una conexión bioantropológica, hombre biológico y cultural, es decir, el cerebro que se estudia en biología y la mente que se estudia en psicología, son las dos caras de una misma realidad y subrayando que la emergencia de la mente  son el lenguaje y la cultura.

Se plantea la enseñanza desde la interpretación e interrogación de los bioculturas y desde el punto de vista reflexivo, cada uno desde su ámbito; separadas en conocimientos disciplinares, de esta manera las disciplinas estarían  unidas desde un comienzo y al profundizar después cada una, ya estarían contextualizadas e integradas sobre una base común.  El autoexamen debe comenzar en la escuela primaria, la introducción al conocimiento de los medios de comunicación.,  pues los niños desde muy pequeños están inmersos en la cultura mediática, la televisión, los juegos, los videos, las  publicaciones. El maestro debe procurar incorporar en su enseñanza de forma objetiva o positiva el uso de la cultura mediática.

Educación Secundaria. El  autor considera que este nivel  debería ser el lugar del aprendizaje de lo que debe ser la verdadera cultura. La que establece el dialogo entre cultura de las humanidades y cultura científica, no solo por medio de una reflexión de lo ya adquirido y el devenir de las ciencias, sino también considerando la literatura como escuela y experiencia de la vida. La historia tendrá que tener un papel clave en la enseñanza secundaria, al permitir que el alumno incorpore la historia de su nación, se sitúe en el devenir histórico y de la humanidad. Que desarrolle un conocimiento multidimensional de la realidad humana.

Los docentes de este nivel tienen que conocer el mundo adolescente y su cultura, de lo contrario existiría un choque entre dos clases que no comprenderían el mundo del otro.

Universitaria.  La Universidad conserva,  memoriza, integra una herencia cultural de saberes, ideas, valores, es conservadora, regeneradora y generadora. Tiene una misión trasnacional que conserva, dispone de una autonomía que le permite llevar a cabo esta misión.

La conservación es vital si significa salvaguardar y preservar, pues no se puede preparar un futuro si no se resguarda el pasado, pero surge una función paradójica : adaptarse a la modernidad científica e integrarla, responder a las necesidades de formación, proporcionar profesores para las nuevas profesiones y sobre todo proporcionar una enseñanza meta-profesional, meta-técnica, es decir, una cultura. La universidad debe adaptarse a la sociedad o la sociedad a la universidad, se trata de culturizar la modernidad.

La reforma de la universidad no debería conformarse con una democratización de la enseñanza, se trata de una reforma para organizar el conocimiento, es decir,  para  pensar.  La reforma del pensamiento exige la reforma de la universidad.

Capítulo 8.
La reforma del pensamiento. Conocer las partes para conocer el todo.  Reconocer y analizar los fenómenos multidimensionales en lugar de aislar, mutilando cada una de sus partes.  Respetar lo diverso y reconocer la unidad.  Unir y analizar los fenómenos humanos.  El conocimiento explicativo es objetivo, necesario para llegar a la  comprensión intelectual de los hechos estudiados.   El conocimiento comprensivo se basa en otros aspectos sociales propios del ser humano como la empatía y la comunicación.

Capítulo 9.
Más allá de las contradicciones. No se puede reformar la institución sin haber reformado previamente las mentes, no se pueden reformar las mentes si no se reforman previamente las instituciones. Existe una burocratización en la enseñanza, se instalaron costumbres en los  modos disciplinares de impartir conocimientos en las escuelas.  La falta de un desafío latente para cambiar  una forma de enseñanza  compartimentadas, donde existe una dificultas al momento de la integración de las disciplinas y sus conocimientos para visualizar al hombre dentro de un todo social y  cultural.

El nuevo paradigma que se plantea es generar una cultura integral, global, multidimensional. Preparar mentes para la complejidad de problemas y sus análisis. Capaces de analizar las incertidumbres, enseñar en la comprensión del ser humano y todo aquello que lo rodea.

  
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

Morín E. (2001). Introducción al pensamiento complejo. Barcelona – España. 
     Editorial Gedisa.

Morín E. “2002): La cabeza bien puesta. Repensar la reforma. Reformar el 
     pensamiento. 1ra. Edición. Buenos Aires.


Pérez J. ,  Rivero, A. (2015). Complejidad y trascomplejidad en los procesos del talento. 

sábado, 10 de diciembre de 2016




Guillermo Luque


El naturalismo pedagógico es un poderoso principio que sirvió de fundamento al surgimiento de la Escuela Nueva o Activa; junto con la libertad del niño, la autoactividad, el laicismo y la coeducación, entre otros, abrió nuevos cauces con base en los desarrollos de la biología y la psicología en las primeras décadas del siglo XX. Tanto en su crítica como en su elaboración teórica, el naturalismo pedagógico halló en la obra de John Dewey su elaboración más elevada. En razón de su contenido antidogmático, fue y sigue siendo combatido por la iglesia católica y los sectores conservadores defensores del dogma del pecado original en el niño. En Venezuela, los educadores que propugnaron el movimiento de la Escuela Nueva hacia finales de la dictadura de Juan Vicente Gómez, orientaron su pensamiento y acción basados en el naturalismo pedagógico y otros principios de ese movimiento transformador de la educación y de la sociedad.
Palabras clave: naturalismo pedagógico; coeducación; Escuela Nueva.

La Educación Progresista y la Escuela Nueva



La Educación Progresista y la Escuela Nueva

Los medios y recursos posibilitan una mejor calidad en los procesos de enseñanza – aprendizaje, con la irrupción e inclusión de las Tecnologías en la educación, las posibilidades educativas se ven incrementadas con el componente sociocultural y convierte a la alfabetización digital (multimodal) [7] en un imperativo ético y de ciudadanía con entidad propia. 
La incorporación de la tecnología en la educación puede favorecer el desarrollo personal del alumnado, al igual que alfabetizar supone aprender a leer y escribir, la alfabetización digital implica recibir y producir información, con unos denominadores comunes a ambas alfabetizaciones: la crítica (leer / recibir información) y la creatividad (escritura / producción de información). De acuerdo con Freire (1973 y 1984) alfabetizar no consiste en enseñar a repetir palabras escritas para conquistar cierta soltura mecánica, ni trasmitir sucesos o informaciones, quizás ya pasadas; a los alumnos, por el contrario debemos enseñarles cómo decir sus palabras, cómo escribir sucesos contextualizados y de su interés, ganar distancia de los acontecimientos, de la experiencia vivida, para analizarla y representarla en un texto. En definitiva, como nos plantea el autor, concienciar, tomar distancia crítica de la situación de dominación, desarrollar una práctica de liberación o libertad transformando críticamente la realidad y considerando a los hombres y mujeres como agentes de dicha transformación. 
Repasando la vida de estos políticos-intelectuales-pedagogos podemos concluir que Paulo Freire tuvo la posibilidad de producir y promover ideas en un contexto específico que hizo posible su difusión y aplicación. Por el contrario, las ideas de Simón Rodríguez, no son tan conocidas, sirva este artículo para promover la recuperación de sus ideas que hasta hoy siguen vigentes, no perdieron vigencia y que nos remiten a idénticas problemáticas del tiempo actual. Relacionar sus ideas con Freire nos ayuda a reflexionar sobre los interrogantes y propuestas educativas. En definitiva, reflexionar sobre la educación en el contexto del s. XXI y buscando la radicalidad del pensamiento de estos autores, hacer emerger una cultura pedagógica interesada en la superación de la exclusión, es decir, que los nuevos mecanismos exclusión social que produce la sociedad informacional, basado en el sistema neoliberal no frene la humanización.

viernes, 9 de diciembre de 2016

De Simón Rodríguez a Paulo Freire: Educación para la integración Iberoamericana
Los Programas Educativos de América Latina y el Caribe han sufrido modificaciones que pueden estudiarse desde los hechos históricos y los pensadores de cada época.  Puiggrós (2004), nos presenta la explicación histórica de la pedagogía en la región, mediante los aportes de pensadores reconocidos en función del progreso de la educación, específicamente entre 1960 y 1990 (período al que muchos autores denominan como una mezcla de modernidad inconclusa con neoliberalismo.
Para la década de 1960 los planes educativos de la región se caracterizaron por el reproductivismo que, principalmente, consideraba a la educación como un medio para reproducir la ideología de la época.
Otra corriente encontrada es la desecolarización encabezada por el sacerdote Ivan Illich (Vicerrector de la Universidad Católica de Puerto Rico en 1956), quien planteó la eliminación de la institución escolar, para revolucionar a la sociedad opresora, bajo este pensamiento la sociedad fuera del sistema escolar, tendría mejores oportunidades para el desarrollo.
Simón Rodríguez presenta una idea de educación que busque el desarrollo personal de los individuos, su capacidad de comprender y analizar la sociedad en la que viven, su desarrollo humano y personal en el entorno del desarrollo social. A Simón Rodriguez le interesan las destrezas y habilidades del individuo más que la formación en función de la memorización.
Por su parte Freire (1921-1997), también nos da un gran aporte por la idea de la pedagogía liberadora, éste no cuestionó la estructura de la escuela, pero si al reproduccionismo y a la desecolarización. Para este pensador la pedagogía es la base indispensable y necesaria para concienciar a las personas y conducirlas a un mejor futuro, a un progreso y a su liberación. Para Freire la política es un elemento dinámico de la cultura para hacer la educación.
Es notorio como cada uno de los autores mencionados, de diferentes países de la región, tiene ideales que van en la misma dirección: la búsqueda de la integración de Latinoamérica y El Caribe mediante una educación eficaz de los ciudadanos.
Referencias

Puiggrós, A., (2004). De Simón Rodríguez a Paulo Freire: Educación para la integración Iberoamericana. Convenio Andrés Bello: Bogotá, Colombia.