lunes, 13 de julio de 2015

LA LIBERTAD DEL INVESTIGADOR; UNA VISIÓN CRÍTICA DEL ANARQUISMO EPISTEMOLÓGICO por Carlos E. Rodríguez Q.

Cuando el investigador detecta un problema, se plantea el modo como solventar dicho dilema con el fin de ofrecer aportes científicos para la resolución del conflicto y en consecuencia se hace necesario, el hecho de sumergirse y definirse en uno de los paradigmas epistemológicos para desde la postura de los conocedores del tema, lograr desarrollar con éxito el problema planteado.
No obstante, y una vez revisado los aspectos señalados por Liza Analy Ramírez Salinas en “El Anarquismo Epistemológico”, se genera una discusión y un proceso de reflexión interesante acerca del rol que debería asumir el investigador, considerando que es él quien al identificar el problema, debe propiciar y buscar las vías para lograr llegar a la solución del conflicto, tomando en cuenta sus experiencias, su instinto y sus deseos por abordar la situación problemática, sin ningún tipo de ataduras, con la finalidad de conquistar los objetivos previstos en la investigación, siendo importante como lo señala la autora, el hecho de valorar la metodología que mejor se articule con sus ideas, desde una posición de irreverencia e irracionalidad que le permita ir adentrándose en el proceso investigativo sin ninguna otra limitante que sí mismo.  
En este sentido, el concepto y/o significado de libertad juega un papel preponderante, pues le otorga al investigador el poder pasearse abiertamente por todas las posibilidades que considere necesaria para llegar a la solución del problema previamente planteado, sin obedecer incluso a orden especifico que no sea su intuición como el sujeto que investiga; intuición que se irá casando con la razón en la medida que vaya descubriendo los elementos que surgirán del proceso investigativo propiamente dicho, en contra posición a los procesos de investigación que establecen la forma y el fondo que debe contener toda investigación, amparada por una “lógica científica” que de manera tradicional se viene desarrollando durante muchos años.
Pual Feyerabend, debió sortear sin lugar a dudas un sinfín de críticas que veían en sus planteamiento un camino absurdo que irrespetaba todo orden conocido en el aspecto científico investigativo, despertando con ello obstáculos, pero que también develo ante la sociedad científica, una realidad no asumida y por ende no aceptada, en la cual el investigador requiere de una mayor amplitud para poder indagar sin presiones lo que ha determinado como su necesidad por resolver una situación problemática. Para ello, Feyerabend, afirma que  “la ciencia no puede ser considera única…”, pues existen aspectos metodológicos que guiados por la “lógica”, no favorece las intenciones u objetivos del investigador, por asumirlas como “insuficientes e inadecuadas” las preestablecidas, toda vez que se convierten en una camisa de fuerza, en un obstáculo que no le permite al investigador ir más allá de lo que se podría determinar como evidente.
Asimismo, Paul Feyerabend, señala que la “persona debe ser capaz de elegir lo que crea o considere más conveniente, sin que se le imponga el estudio de la ciencia”, posición interesante para generar fuertes discusiones en el marco de los avances científicos y los procesos investigativos que se llevan a cabo en la actualidad, donde existen Casas de Estudios Universitarios (caso Venezuela), donde los investigadores deben asumir posiciones preestablecidas para el desarrollo de sus investigaciones, y de no hacerlo, corren el riesgo de no conquistar la meta, obligándoseles a dejar de una lado sus ideales, experiencias, necesidades, visiones, entre otros aspectos para limitarse al solo cumplir con la regla y respetar la norma, aunque ello pueda significar el irrespeto a su pensamiento y a la forma de cómo ve una determinada realidad por tener que dejarse llevar por un conjunto de condiciones que inicia en lo paradigmático. 

En el plano personal, y con base a la posición crítica-analítica del cual se desprende el análisis de la lectura “El Anarquismo Epistemológico”, cabe destacar que como investigador, es válido defender la propuesta o postura de Paul Feyerabend, ya que al igual que el autor, dirigir una investigación con base a las especificaciones que demarcan las Universidades en Venezuela, se es difícil poder satisfacer del todo la posición de quien investiga, por solo tener que abordar los diseños metodológicos impuestos sin darle la oportunidad al investigador de auto descubrirse y descubrir aquello que guarda relación con sus verdaderas intenciones y necesidades. De allí que lo enfatizado por Feyerabend, cuando “una persona que ha aprehendido a pensar con su cabeza y que ha decidido entonces a favor de lo que piensa que le conviene”, se le debe respetar el derecho a adentrarse desde sus razones en el desarrollo pleno de su investigación, sin coacciones de ninguna índole para luego defender con seguridad, confianza y autonomía los conocimientos obtenidos y ofrecer sus aportes a la sociedad científica desde una visión más cercana a su realidad, pues "todo vale".

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