viernes, 13 de marzo de 2015

                                                                            Participante: Claritza Camacho

LA REVOLUCION TECNO-CIENTIFICA

     La Revolución Científica se inicia en la última década del siglo XVI y se desarrolla a partir del siglo XVII.  Algunos de sus precursores fueron Copérnico, Galileo, Harvey, Leibnis, Newton entre otros, quienes rompieron con los paradigmas que se habían establecidos a través de los siglos. Poco a poco fueron arropando el continente europeo y Norteamérica.  Su campo de acción al principio fue en el campo de la astronomía, medicina, matemática, física y astronomía que luego se diversifico en las teorías físicas, química, biología, geología y en las ciencias sociales.

     La revolución científica  se caracterizó por una rápida evolución del impulso al desarrollo científico y tecnológico, se crearon programas, laboratorios y sociedades científicas.  Las universidades fueron caldo de cultivo para la investigación de nuevas hipótesis y talentos aunque al principio se puso resistencia a la creación de nuevos paradigmas y teorías científicas. A partir del siglo XVIII, los científicos consiguieron el apoyo de los impulsores de la revolución industrial nacida esta en Gran Bretaña esparciéndose por todo el continente. 

     El conocimiento científico fue difundido en gran medida por la revolución francesa, quienes tuvieron influencia por las ideas fundamentales  por Voltaire, Rousseau, Diderot o Montesquieu quienes abogaban por los conceptos de libertad política, de fraternidad y de igualdad, o de rechazo a una sociedad dividida, o las nuevas teorías políticas sobre la separación de poderes del Estado. Otro evento que ayudó a difundir el conocimiento científico fue la obligatoriedad de la educación. Con estos elementos se sentaron las bases para el desarrollo progresivo de conocimientos científicos.

     La primera revolución industrial se produjo en Gran Bretaña afectando notablemente en los ámbitos políticos, económicos, sociales y tecnológicos. La alianza entre industria, tecnología y ciencia cimentaron las bases para los cambios políticos que se traduciría en nuevas formas de gobierno y nuevas formas de poder. Los países que promovieran esta alianza se convertirían en potencia. Su conexión con el desarrollo capitalista se ve claramente, la formación de las sociedades industrializadas con avance del progreso tecnológico en los sistemas de producción y el modo en que las estructuras sociales y los cuadros políticos reaccionaron y acondicionaron ese avance.

     La conexión con el desarrollo capitalista nace con el avance de la alianza tripartita, industria, tecnología y ciencia, el cual  optimizan los recursos y con ello la expansión del feudalismo, concentración del poder y riqueza en manos de unos pocos, corrupción en los poderes públicos y políticos, sustitución de la mano de obra por maquinaria, aumento del desempleo y pobreza, condiciones laborales abusivas, la seguridad e higiene de los puestos de trabajo nula, se da una alta siniestralidad y aparecen las enfermedades profesionales.

     Las pudientes clases sociales sacrificaban a la mayoría de los pueblos en sus necesidades básicas como el trabajo, la vivienda, salud y educación. Las nuevas formas de producción e innovaciones tecnológicas traen como consecuencia el desplazamiento y desorganización de los pueblos subdesarrollados. Los empresarios gradualmente fueron haciendo grandes fortunas.

     La revolución industrial se llevó a cabo con el motor del capitalismo, permitiendo la generación de capitales cuya ganancias se reinvertían en el sector industrial. Se establecieron nuevas relaciones sociales de producción, patrones a los cuales iban las ganancias y a los obreros un sueldo ínfimo por su labor que apenas alcanzaba para sustentarse. Durante este periodo, la industria se afirmó como la principal actividad económica.

    La actual revolución técnico-científica  tuvo su origen después de la segunda guerra mundial.  La  Revolución industrial abrió paso a la Revolución Técnico-Científica,  ya que ésta evolucionó al desarrollo de las industrias y del trabajo. Ésta fue un cambio significativo entre el conocimiento científico y la actividad científica, que pasa de la teoría a la práctica. Esta actividad científica debería estar en constante investigación, desarrollo e innovación, creando productos que satisfagan las necesidades sociales. Los Estados Unidos desarrollaron y empezaron a dar un nuevo concepto mediante macroproyectos de investigación, esto es lo que ha convertido a ese país en una potencia hegemónica por su gran apoyo a la tecnociencia.

     La tecnociencia tiene un amplio alcance, no solo sirve para crear, descubrir, inventar y construir sino que también puede utilizarse para destruir y asesinar, tal es el caso de su ámbito militar el cual requiere de un alto desarrollo tecnocientífico, los Estados Unidos están en la vanguardia en hacer de la tecnociencia su aliada perfecta para destruir países enteros, causar desestabilización económica, atacar con armas letales y biológicas, entre otros. Según Javier Echeverria la tecnociencia,

Es una condición de posibilidad del poder económico y militar, razón por la cual los países mas poderosos son los que tienen un alto nivel de desarrollo tecnocientífico e informacional. La curiosidad y búsqueda del conocimiento pudieron estar a la base de la ciencia moderna.  En cambio, la lucha por el poder es el motor de la tecnociencia contemporánea. (p. 5)

     Las repercusiones de la tecnociencia no se hacen esperar, en todo el mundo aumenta las diferencias entre los países desarrollados y en vías de desarrollo por los efectos de la distribución desigual de las riquezas, agrava las situaciones de pobreza en muchos pueblos, da poder económico y militar para subordinar pueblos y países, causa destrucción, hambre y miseria en otros.  La lucha por el poder es el motor de la tecnociencia moderna.




Referencias Bibliográficas

La Revolución Tecnocientífica. Pp48




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